El viudo de Romina Yan respondió públicamente a las declaraciones de su hijo, quien relató presuntos episodios de violencia durante su infancia. El productor rechazó las acusaciones, recordó que fue sobreseído por la Justicia en 2018 y reconoció que pudo haber cometido errores durante la crianza de sus hijos.
La familia Yankelevich vuelve a quedar en el centro de la atención mediática después de las fuertes declaraciones de Valentín Yankelevich, hijo de la recordada actriz Romina Yan, quien reveló situaciones de violencia física y psicológica que aseguró haber sufrido durante su infancia.
Tras la repercusión de ese testimonio, su padre, Darío Giordano, decidió romper el silencio mediante un extenso comunicado difundido el lunes 12 de octubre, en el que negó categóricamente las acusaciones y ofreció su versión sobre uno de los períodos más difíciles de su vida.
El productor televisivo recordó que la muerte de Romina Yan, ocurrida el 28 de septiembre de 2010, significó un golpe devastador para toda la familia. En aquel momento tenía 36 años y debió afrontar la crianza de sus tres hijos en medio del dolor y de profundos conflictos familiares.
La respuesta a las acusaciones
Giordano fue contundente al rechazar los episodios denunciados por Valentín.
Según explicó, las acusaciones fueron investigadas judicialmente y la causa terminó con su sobreseimiento en 2018.
El productor sostuvo que los hechos denunciados nunca sucedieron y cuestionó que, tantos años después, vuelvan a instalarse públicamente como parte de una disputa familiar.
También manifestó que durante mucho tiempo eligió permanecer en silencio para proteger la intimidad de sus hijos y evitar que el dolor familiar se transformara en un espectáculo mediático.
El testimonio de Valentín que desató la polémica
La controversia comenzó cuando Valentín Yankelevich, actualmente piloto de automovilismo, brindó una entrevista en la que reconstruyó su infancia después del fallecimiento de su madre.
El joven aseguró que atravesó situaciones de violencia dentro de su hogar y relató que, cuando tenía 12 años, se fue a vivir con su abuelo Gustavo Yankelevich.
Sus declaraciones provocaron una fuerte repercusión porque expusieron conflictos familiares que durante años habían permanecido alejados de la opinión pública.
Un pedido de perdón en medio del conflicto
Aunque rechazó las acusaciones de violencia, Giordano reconoció que pudo haber cometido errores como padre.
En su comunicado admitió que quizás no logró acompañar a Valentín y Franco de la manera que necesitaban durante los años posteriores a la muerte de Romina.
Por ese motivo, les pidió disculpas y aseguró que comprende el sufrimiento que atravesaron.
Sin embargo, dejó en claro que no pretende iniciar una confrontación pública con su hijo ni responder a sus declaraciones mediante entrevistas televisivas.
Una familia atravesada por una pérdida irreparable
La muerte de Romina Yan, hija de Cris Morena y Gustavo Yankelevich, conmocionó al mundo del espectáculo argentino en septiembre de 2010.
La actriz tenía apenas 36 años y era una de las figuras más queridas de la televisión nacional.
Su fallecimiento modificó profundamente la vida de sus hijos y abrió una etapa de dificultades familiares que ahora vuelve a quedar expuesta.
Giordano también mencionó a sus otros hijos, Azul y Dante, y sostuvo que ellos no reconocerían las situaciones de violencia descriptas públicamente.
El deseo de reconstruir el vínculo
En el cierre de su comunicado, el productor expresó que su principal deseo es poder conversar algún día con sus hijos lejos de las cámaras y de la exposición mediática.
Aseguró que, más allá de las diferencias y de los conflictos familiares, el amor que siente por ellos permanece intacto.
El enfrentamiento público deja al descubierto dos relatos profundamente diferentes sobre una misma historia familiar, marcada por la pérdida de Romina Yan y por heridas que, más de quince años después, continúan abiertas.



