Cada vez más viajeros eligen conocer fábricas, puertos, bodegas y parques industriales como parte de sus recorridos turísticos. En Argentina, varias ciudades comienzan a desarrollar este segmento con un fuerte potencial económico.
El turismo industrial dejó de ser una actividad exclusiva para especialistas y comenzó a convertirse en una nueva alternativa para quienes desean conocer cómo funcionan algunas de las principales actividades productivas.
En Europa es habitual visitar fábricas de automóviles, destilerías, plantas de alimentos o centros logísticos. Esa tendencia empieza a crecer también en Argentina.
Ciudades con fuerte perfil productivo trabajan para abrir sus industrias al público mediante visitas guiadas, centros de interpretación y recorridos educativos.
En la provincia de Santa Fe, el complejo agroexportador, los puertos sobre el río Paraná y los parques industriales representan un enorme potencial para desarrollar este tipo de turismo, combinando producción, historia, innovación y educación.
Especialistas consideran que este segmento no solo genera movimiento económico, sino que además fortalece la identidad local y permite mostrar el potencial productivo de cada región a estudiantes, empresarios y visitantes nacionales e internacionales.



