El Jeep Compass se prepara para una importante actualización mecánica en la región. El SUV incorporará un sistema híbrido suave (MHEV) de 48 voltios, una tecnología que la marca ya ofrece en los modelos Renegade y Commander en Brasil y que promete mejorar el consumo de combustible, reducir emisiones y ofrecer una respuesta más ágil en la conducción.
Según trascendió desde Brasil, la novedad estará disponible inicialmente en las versiones Sport, Longitude y Series S, con un lanzamiento previsto para las próximas semanas en ese mercado. Si bien Jeep aún no confirmó su llegada al país, todo indica que esta mecánica podría desembarcar más adelante en Argentina.
Cómo funciona el nuevo sistema híbrido
La electrificación estará asociada al conocido motor 1.3 Turbo Flex, que entrega hasta 176 CV y 270 Nm de torque, combinado con una caja automática de seis velocidades.
La principal novedad será la incorporación de un pequeño motor eléctrico de 15,5 CV y 65 Nm, que asistirá al impulsor térmico durante las aceleraciones y recuperaciones. Al tratarse de un sistema híbrido suave, el vehículo no se mueve únicamente con electricidad, sino que utiliza la energía eléctrica para optimizar el rendimiento del motor naftero.
Menor consumo y mejores prestaciones
Aunque Jeep todavía no difundió los datos oficiales del Compass con esta tecnología, el comportamiento sería similar al del Renegade equipado con el mismo sistema.
En ese modelo, el consumo de combustible en ciudad puede reducirse hasta un 7%, mientras que las emisiones de dióxido de carbono disminuyen alrededor de un 8%. Además, la asistencia eléctrica permite una respuesta más inmediata del acelerador y reduce el tradicional retraso de reacción de los motores turbo en determinadas maniobras.
Sin cambios en el diseño
Más allá de la incorporación del sistema híbrido, el Compass mantendrá prácticamente el mismo diseño exterior e interior. La marca reservaría un rediseño integral para la próxima generación del SUV, prevista para 2028 en el mercado brasileño.
La gama continuará ofreciendo la versión BlackHawk, equipada con un motor 2.0 turbo de 272 CV, transmisión automática de nueve velocidades y tracción integral, posicionándose como la alternativa más deportiva del modelo.
Con esta actualización, Jeep avanza en su estrategia de electrificación para la región, incorporando tecnologías que buscan mejorar la eficiencia sin modificar la esencia de uno de los SUV más vendidos de la marca.



