El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados será juzgado por la muerte de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz, ocurrida en 2018 en Villa Lugano. Habrá once audiencias y alrededor de 70 testigos. La Justicia rechazó el último intento de la defensa para volver a suspender el proceso.
Ocho años después de una madrugada que cambió definitivamente su vida, Cristian “Pity” Álvarez comienza este lunes a ser juzgado por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, un vecino del barrio Samoré de Villa Lugano al que conocía desde hacía tiempo y con quien mantenía un conflicto previo.
El debate comenzará a las 10.30 y tendrá al exlíder de Viejas Locas e Intoxicados sentado en el banquillo de los acusados luego de años de postergaciones vinculadas principalmente con su estado de salud mental.
Álvarez llega acusado por el homicidio de Díaz y por la portación ilegítima de un arma de uso civil. La causa se remonta al 12 de julio de 2018, cuando una discusión entre ambos terminó con cuatro disparos y la muerte del hombre de 36 años.
El proceso estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N°29, integrado por Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro.
La Justicia determinó que Pity puede afrontar el juicio
El comienzo del debate estuvo en duda hasta pocos días antes de la primera audiencia.
La defensa volvió a solicitar la suspensión argumentando cuestiones relacionadas con la salud mental del músico. El planteo fue rechazado por el tribunal, que tuvo en cuenta las evaluaciones realizadas por el Cuerpo Médico Forense.
Los especialistas determinaron que Álvarez conserva capacidades cognitivas suficientes para comprender y participar del proceso judicial.
Los magistrados también consideraron la actividad pública desarrollada por el músico durante los últimos meses, incluyendo presentaciones musicales, entrevistas, grabaciones y diferentes apariciones.
El juicio había sido postergado en 2021 y posteriormente suspendido en 2023 por razones vinculadas con su salud.
Esta vez, el tribunal resolvió avanzar, aunque estableció un esquema especialmente adaptado: serán once audiencias de aproximadamente tres horas cada una.
Está previsto que Pity pueda declarar durante la primera jornada.
Cerca de 70 personas pasarán por el juicio
El proceso contará con una extensa lista de testigos que buscarán reconstruir qué ocurrió aquella madrugada de julio de 2018 y también aportar información sobre las circunstancias que rodearon el caso.
Entre quienes fueron convocados aparece Agustina Inbernoz, quien acompañaba al músico durante la noche del homicidio, y Carlos Ulises Stiempcich, amigo de Díaz y testigo presencial del episodio.
También declarará el padre César Scicchitano Tagle, conocido por su cercanía con el ambiente del rock y quien acompañó a Álvarez durante parte de su tratamiento y posterior regreso a la vida pública.
La acusación estará encabezada por el fiscal general Sandro Abraldes. Fernando Burlando representará a la querella, mientras que Pity tendrá como defensor oficial a Javier Aldo Marino.
Quién era Cristian “Gringo” Díaz
Cristian Maximiliano Díaz tenía 36 años cuando fue asesinado y era conocido como “Gringo” entre los vecinos del barrio Samoré.
Conocía a Pity Álvarez porque ambos frecuentaban el mismo complejo habitacional, aunque la familia de la víctima siempre remarcó que no mantenían una relación de amistad.
Entre ellos existía, según la reconstrucción realizada durante la investigación, un problema anterior relacionado con una mochila.
La causa señala que en una oportunidad Álvarez quería comprar drogas y Díaz se habría ofrecido a acompañarlo hasta la Villa 1-11-14. Durante ese episodio, el “Gringo” se habría retirado llevándose una mochila perteneciente al músico.
Álvarez aseguró posteriormente que dentro de ella tenía diferentes pertenencias que desaparecieron y responsabilizó a Díaz.
Ese antecedente reaparecería tiempo después.
La madrugada que terminó con cuatro disparos
Durante las primeras horas del 12 de julio de 2018, ambos volvieron a encontrarse en el barrio Samoré.
Según la reconstrucción judicial, se produjo una discusión relacionada con aquel viejo conflicto. La situación fue escalando hasta que Álvarez sacó una pistola calibre .25 que llevaba entre sus pertenencias.
La acusación sostiene que efectuó cuatro disparos contra Díaz.
Uno de los proyectiles impactó inicialmente en el rostro y, cuando la víctima se encontraba gravemente herida, recibió otros tres disparos en la cabeza.
Para la fiscalía, las características del ataque impidieron que Díaz tuviera posibilidades concretas de defenderse.
La portación del arma es además uno de los puntos que forman parte de la acusación contra el músico, ya que los investigadores determinaron que no estaba autorizado para llevarla.
La huida y una frase que quedó marcada en la causa
Después del homicidio, Álvarez abandonó el lugar acompañado por una mujer y se trasladó en un Volkswagen Polo.
Durante el recorrido descartó el arma en una alcantarilla ubicada en cercanías de la colectora de la autopista Dellepiane Sur.
La investigación determinó además que posteriormente se dirigió hasta Pinar de Rocha, en Ramos Mejía, donde esa noche se presentaba Ulises Bueno.
Durante varias horas su paradero fue una incógnita.
Finalmente, el 13 de julio, Pity se presentó en una dependencia policial de Villa Lugano acompañado por quien entonces era su abogado.
Antes de ingresar habló ante los periodistas que aguardaban en el lugar y reconoció públicamente haber disparado contra Díaz. En aquella aparición sostuvo que había actuado porque consideraba que la situación era “entre él o yo”, una declaración que se transformó en una de las imágenes más recordadas del caso.
Ocho años después, llega la hora del juicio
Desde aquella madrugada transcurrieron ocho años atravesados por investigaciones, peritajes psiquiátricos, tratamientos y sucesivas discusiones judiciales sobre la capacidad del músico para afrontar un proceso penal.
Mientras tanto, Álvarez comenzó progresivamente a recuperar exposición pública y también retomó su actividad artística.
Ahora será el tribunal el encargado de determinar su responsabilidad penal por la muerte de Cristian Maximiliano Díaz.
Con once audiencias programadas, decenas de testimonios y uno de los músicos más reconocidos del rock argentino sentado frente a los jueces, comienza finalmente el juicio por un crimen que desde 2018 permanece ligado inevitablemente a la historia de Pity Álvarez.



