La paradoja de la economía argentina: hay dólares, pero el consumo sigue frenado

a economía argentina acumula reservas y registra un fuerte ingreso de dólares por exportaciones, pero el consumo continúa frenado. El economista Rodolfo Santángelo señaló que la falta de pesos, crédito y poder adquisitivo explica buena parte de la demora en la recuperación.
El consumo en Argentina continúa frenado pese a la acumulación de reservas y el ingreso de dólares

Las exportaciones y las reservas muestran una mejora, pero el mercado interno no logra despegar. Un economista señaló que la falta de pesos y de crédito es uno de los principales obstáculos.

La economía argentina atraviesa una situación que, a primera vista, parece contradictoria: mientras el país consigue generar dólares y acumular reservas, el consumo interno continúa sin reaccionar.

El economista Rodolfo Santángelo puso el foco en esa diferencia y sostuvo que el problema actual no pasa tanto por la falta de divisas, sino por la escasa cantidad de pesos y de crédito disponible para mover la actividad cotidiana.

El sector que mejor funciona no alcanza para mover toda la economía

Según el análisis de Santángelo, las exportaciones son actualmente el componente que presenta mejor desempeño, especialmente por el impulso de sectores vinculados con la energía.

También existen inversiones importantes en petróleo, gas y grandes proyectos productivos. Sin embargo, esa dinámica convive con dificultades en sectores como la industria y la construcción.

El resultado es una economía que consigue mejorar algunos de sus indicadores externos, pero que todavía tiene problemas para trasladar ese movimiento al consumo masivo.

¿Por qué faltan pesos si aumentaron las reservas?

Una de las claves del diagnóstico está en la política monetaria.

Santángelo señaló que el Banco Central acumuló una cantidad importante de reservas durante el año, pero que la compra de dólares no se tradujo en un aumento equivalente de los
pesos que circulan dentro de la economía.

De acuerdo con sus estimaciones, las compras de divisas realizadas durante el año rondaron los US$13.000 millones, que al tipo de cambio utilizado para el cálculo representarían unos $20 billones. Sin embargo, sostuvo que el incremento efectivo de los pesos en circulación fue inferior a una quinta parte de ese monto.

La consecuencia es una economía con mayor respaldo en dólares, pero con una circulación monetaria mucho más restringida.

El crédito en pesos, otro de los problemas

El segundo punto señalado por el economista es el financiamiento.

Mientras el Gobierno avanza con medidas para ampliar el crédito en dólares destinado a empresas, Santángelo considera que el principal problema para la actividad interna está en el crédito en pesos.

La diferencia es importante: los préstamos en dólares pueden ayudar a determinados sectores productivos, pero tienen un impacto mucho más limitado sobre el consumo cotidiano de hogares y comercios.

Además, el economista vinculó la debilidad del crédito con las altas tasas de interés que se registraron durante el segundo semestre del año pasado, que llegaron a niveles que, según su evaluación, hicieron muy difícil financiarse en moneda local.

Ingresos deteriorados y menos capacidad de compra

A la falta de financiamiento se suma otro factor: el poder de compra de los hogares.

Santángelo estimó que los ingresos reales de la población se encuentran alrededor de 20% por debajo de los niveles de hace una década, mientras que también observó un mercado laboral con mayor informalidad y menor productividad.

Esto ayuda a explicar por qué una mejora en las reservas o en las exportaciones no necesariamente se refleja de manera inmediata en los comercios.

Para que el consumo se recupere, no alcanza con que ingresen dólares al país: también se necesita que exista ingreso disponible, crédito y confianza suficiente para gastar.

Una recuperación que todavía avanza lentamente

Otro de los puntos cuestionados es el ritmo de crecimiento de la economía.

Si bien el PBI acumula dos años consecutivos de expansión, Santángelo consideró que crecer alrededor de un 2% anual resulta insuficiente después de un período prolongado de estancamiento.

El desafío para el Gobierno, según su diagnóstico, es encontrar un equilibrio entre mantener la estabilidad monetaria y cambiaria y, al mismo tiempo, conseguir que vuelvan a crecer el crédito y la demanda interna.

En ese escenario aparece la principal paradoja de la economía argentina: hay una mejora en la generación de dólares, pero todavía no alcanza para que la recuperación llegue con fuerza al bolsillo de los consumidores.

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