Quién es Fernando Cerimedo: del círculo de Milei y Bolsonaro a quedar detenido en Bolivia por el ataque a su expareja

Fernando Cerimedo, exasesor de Javier Milei y vinculado a Jair Bolsonaro, quedó detenido en Bolivia acusado de ser el presunto autor intelectual del ataque a tiros contra su expareja Nadia Beller. La causa suma denuncias, un supuesto embarazo y posibles conexiones con el escándalo de los audios de ANDIS.
Fernando Cerimedo, exasesor de Javier Milei, detenido en Bolivia tras ser acusado por el ataque contra su expareja Nadia Beller.

Fernando Cerimedo pasó de ser uno de los operadores digitales más influyentes de la nueva derecha latinoamericana a quedar detenido en Bolivia, acusado de ser el presunto autor intelectual del ataque a tiros contra Nadia Beller. La historia incluye campañas políticas, desinformación electoral, vínculos con Milei y Bolsonaro, una condena por estafa, denuncias de violencia, un embarazo y una investigación que también abrió interrogantes sobre los audios de la causa ANDIS.

Durante años, Fernando Cerimedo se movió lejos de los cargos públicos, pero cerca del poder. Consultor político, empresario de la comunicación y estratega digital, construyó su carrera alrededor de las campañas de la nueva derecha latinoamericana y llegó a convertirse en una de las figuras que ayudaron a diseñar la estrategia digital que llevó a Javier Milei a la Presidencia.

Hoy, su nombre aparece en otro contexto.

Cerimedo está detenido en Bolivia y es investigado por la Justicia de ese país por tentativa de feminicidio, acusado de ser el presunto autor intelectual del ataque a tiros contra su expareja, la abogada y activista boliviana Nadia Shirley Beller Delgado.

El caso explotó el lunes 17 de agosto, cuando Beller fue atacada frente a un hotel de Santa Cruz de la Sierra. Dos hombres armados, que según las primeras reconstrucciones se hicieron pasar por repartidores, le dispararon y escaparon del lugar.

La mujer recibió varios impactos de bala en brazos, pecho y una costilla y sobrevivió al ataque. Desde el hospital comenzó a señalar directamente a Cerimedo como el responsable de haber enviado a los atacantes.

Horas después, el argentino fue detenido en el aeropuerto internacional Viru Viru cuando intentaba abordar un vuelo rumbo a Buenos Aires.

Y ahí comenzó a revelarse una historia mucho más grande.

¿Quién es Fernando Cerimedo?

Cerimedo nació en 1981 y se desarrolló profesionalmente en el mundo del marketing, la comunicación política y las estrategias digitales.

Fue CEO de Numen Publicidad y uno de los fundadores de La Derecha Diario, medio digital identificado con el espacio libertario y que se convirtió en una de las plataformas comunicacionales más importantes del entorno de Javier Milei.

Su llegada al mundo de la política internacional se produjo antes del fenómeno Milei.

Cerimedo trabajó en el entorno de Jair Bolsonaro y tuvo participación en estrategias digitales vinculadas a las campañas del expresidente brasileño. Su nombre quedó especialmente asociado a las elecciones brasileñas de 2022, cuando difundió contenidos que cuestionaban el sistema de votación electrónica utilizado en Brasil.

La Policía Federal brasileña llegó a ubicarlo dentro de un núcleo de operadores digitales que buscó desacreditar el resultado electoral que terminó con la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva. Sin embargo, hay una precisión importante: aunque fue investigado e indagado en Brasil, Cerimedo no terminó acusado formalmente por la Fiscalía brasileña por el intento de golpe de Estado.

Su nombre volvió a tomar fuerza en Argentina con la campaña presidencial de Javier Milei.

Cerimedo fue uno de los hombres que trabajaron en la estrategia digital del entonces candidato libertario y quedó cerca del círculo político que rodeaba al futuro presidente.

Aunque nunca fue un funcionario formal del Gobierno, su influencia fue considerable. Según reconstrucciones periodísticas, ingresó en numerosas oportunidades a la Casa Rosada y mantuvo vínculos con figuras centrales del oficialismo.

También quedó vinculado a la maquinaria comunicacional libertaria a través de La Derecha Diario.

Un operador político sin cargo, pero cerca del poder

Una de las particularidades de Cerimedo es justamente esa: su poder no dependió de ocupar un despacho oficial.

Su influencia se construyó desde las redes, los medios digitales, las campañas y las relaciones personales con dirigentes políticos.

Ese modelo lo llevó primero a Bolsonaro, después a Milei y finalmente a Bolivia.
Con el presidente boliviano Rodrigo Paz también desarrolló tareas de asesoramiento. El Gobierno de Bolivia negó que Cerimedo tuviera un cargo oficial, aunque reconoció que trabajaba como asesor externo.

En los últimos meses, además, comenzaron a surgir versiones sobre el grado de influencia que tenía dentro del Ejecutivo boliviano.

El vicepresidente Edmand Lara llegó a cuestionar públicamente cómo un ciudadano argentino había adquirido semejante nivel de poder y afirmó que Cerimedo había participado en reuniones de gabinete.

La pregunta empezó a repetirse: ¿quién era realmente Fernando Cerimedo dentro del poder boliviano?
La respuesta ahora forma parte de una investigación judicial.

Una condena por estafa

En medio de la reconstrucción de su pasado apareció además un antecedente judicial en Argentina.

En 2016, Cerimedo fue condenado a dos años y seis meses de prisión en suspenso por delitos de estafa y defraudación relacionados con la venta de un departamento en Mar del Plata.

Según la causa, había vendido el mismo inmueble a dos personas. La Justicia lo declaró responsable de los delitos de defraudación por desbaratamiento de derechos acordados y estafa.

El antecedente volvió a cobrar relevancia después de su detención en Bolivia.

La otra protagonista: Nadia Beller

Nadia Shirley Beller Delgado tiene 33 años, es abogada, activista y analista política boliviana.

Su nombre quedó unido al de Cerimedo después de que ambos comenzaran una relación que, según la propia declaración del argentino, se inició hacia fines de 2025.

Cerimedo declaró ante las autoridades bolivianas que conoció a Beller a través de un amigo en común y que el vínculo comenzó en el marco de trabajos relacionados con una campaña política.

Según su propio relato, ella comenzó a quedarse en su departamento de La Paz y mantuvieron una relación que definió como “más de amistad”, aunque admitió que tuvo características sentimentales y varias idas y vueltas.

La versión de Beller es completamente diferente.

Ella sostuvo que mantenían una relación de pareja y que Cerimedo era su amante, pese a que él continuaba casado con Natalia Basil.

Y hay un dato que pasó a ocupar un lugar central en la investigación: Beller asegura estar embarazada de cuatro semanas y afirma que Cerimedo es el padre.

La mujer contó que un día antes del ataque, el domingo 16 de agosto, Cerimedo la acompañó a una clínica después de que se sintiera mal. Allí, según su relato, se realizaron estudios y una ecografía.

Al día siguiente, Beller fue baleada.

El ataque que cambió todo

La noche del lunes 17 de agosto, Beller se encontraba en las inmediaciones del Swissôtel de Santa Cruz de la Sierra.

Dos hombres armados llegaron al lugar y le dispararon.

La víctima recibió varios impactos y cayó al suelo. Según relató posteriormente, fingió estar muerta para evitar que los atacantes regresaran y la remataran.
Sobrevivió.

Desde la clínica, todavía internada, comenzó a denunciar que detrás del ataque estaba Cerimedo.

“Intentaron silenciarme”, dijo desde el hospital.

Beller sostuvo que el consultor quería evitar que ella hablara sobre información que, según afirma, conocía sobre negocios y operaciones políticas en Bolivia y Argentina.

También aseguró haber sufrido episodios de violencia durante la relación y dijo que había decidido denunciarlo.
Las acusaciones son parte de la investigación y no equivalen a una condena contra Cerimedo.

La hipótesis del embarazo

La Fiscalía boliviana incorporó el embarazo como una de las posibles claves para explicar el ataque.

Según la imputación, los investigadores consideran que el hecho de que Beller estuviera embarazada podría haber sido uno de los motivos que llevaron a Cerimedo a intentar silenciarla.

La Fiscalía sostiene que existen elementos que apuntarían a una planificación previa y pidió que el argentino permanezca detenido mientras continúa la investigación.

Cerimedo, por su parte, negó haber participado en el ataque.

En su declaración sostuvo que el domingo 16 de agosto estuvo con Beller en una clínica y que luego viajó desde Santa Cruz hacia La Paz. Aseguró que ella se quedó en el hotel donde posteriormente fue atacada.

También negó haber enviado a los sicarios.

Los chats que complican al argentino

La investigación sumó además comunicaciones que la Fiscalía considera relevantes.

El Ministerio Público boliviano difundió nuevos chats atribuidos a Cerimedo que, según los investigadores, podrían aportar indicios sobre una eventual planificación del ataque.

La defensa, sin embargo, cuestiona la interpretación de esos mensajes y sostiene que deben ser sometidos a pericias para determinar su autenticidad y contexto.

En paralelo, la defensa de Cerimedo llegó a plantear la hipótesis de un “autoatentado”, algo que Beller rechazó de manera tajante.

El giro argentino: los audios de ANDIS

Pero el caso no quedó limitado a Bolivia.

Desde la cama del hospital, Beller comenzó a realizar acusaciones que apuntan directamente hacia la política argentina.

La mujer aseguró que Cerimedo conocía información relacionada con los audios que originaron el escándalo por presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).

También afirmó que Cerimedo y su exesposa, Natalia Basil, habían participado de la filtración de esos audios.

Se trata de una acusación realizada públicamente por Beller y que deberá ser comprobada judicialmente.

El tema adquiere especial relevancia porque Cerimedo ya había declarado ante la Justicia argentina en la investigación de ANDIS.

Según publicó LA NACION, en septiembre pasado el consultor había declarado que el entonces titular de ANDIS, Diego Spagnuolo, le había contado que había informado a Javier Milei sobre las presuntas irregularidades en las compras de medicamentos del organismo.

Ahora, la diputada Marcela Pagano pidió que Beller sea escuchada como testigo en la causa ANDIS para determinar qué información posee y qué puede aportar sobre esas conversaciones.

Una investigación que une a Argentina y Bolivia

Las declaraciones de Beller abrieron dos frentes.

Por un lado, la investigación boliviana intenta determinar quién ordenó el ataque que casi le cuesta la vida.

Por otro, sus declaraciones podrían terminar teniendo consecuencias en investigaciones políticas y judiciales de Argentina.

Beller aseguró que conocía información sobre supuestas operaciones de Cerimedo en Bolivia y también realizó acusaciones contra integrantes del entorno del presidente Rodrigo Paz.

Además, sostuvo que Cerimedo le había hablado de supuestas irregularidades vinculadas con funcionarios y empresarios.

Por ahora, esas denuncias son acusaciones de la víctima y no hechos judicialmente probados.
Pero el caso ya provocó pedidos para que su testimonio sea incorporado a causas argentinas.

La detención

El martes 18 de agosto, apenas unas horas después del ataque, Cerimedo fue detenido en el aeropuerto Viru Viru.

Las autoridades lo encontraron cuando intentaba viajar hacia Buenos Aires.

Desde entonces permanece bajo custodia en Bolivia.

La Fiscalía lo imputó provisoriamente por feminicidio en grado de tentativa y solicitó hasta 180 días de prisión preventiva para evitar un eventual riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación.

El jueves que terminó en lágrimas

Este jueves 20 de agosto Cerimedo volvió a aparecer públicamente.

Fue trasladado al Palacio de Justicia de Santa Cruz de la Sierra para una audiencia destinada a definir su situación procesal.

Pero la audiencia fue suspendida y reprogramada para este viernes 21 de agosto.

Antes de ingresar, rodeado por efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, Cerimedo se mostró visiblemente afectado.

Los periodistas le preguntaron por Beller, por el ataque y por su responsabilidad.

Negó con gestos.

Después comenzó a llorar.

“Quiero ver a mis hijos”, alcanzó a decir.

También se cubrió el rostro y, antes de ingresar al ascensor, dijo: “No puedo hablar”.

Su defensa sostiene que la causa tiene un fuerte componente político y calificó la acusación como un “show político”.

La Fiscalía, en cambio, pidió que permanezca detenido durante la investigación.

Qué puede pasar ahora

La audiencia cautelar fue reprogramada para el viernes 21 de agosto a las 14.30.

Allí la Justicia boliviana deberá resolver si Cerimedo continúa detenido preventivamente mientras avanza la investigación.

La Fiscalía pidió 180 días de prisión preventiva.

Mientras tanto, Beller continúa recuperándose de las heridas y asegura que teme por su vida.

Cerimedo permanece detenido y niega haber participado del ataque.

Y alrededor de ambos se acumulan preguntas que exceden el episodio policial: los vínculos del argentino con Javier Milei, Jair Bolsonaro y Rodrigo Paz; su papel en la comunicación de las nuevas derechas latinoamericanas; las acusaciones de desinformación electoral; sus antecedentes judiciales; las denuncias de Beller; el supuesto embarazo; los chats incorporados a la causa y el nuevo capítulo que podría abrirse alrededor de los audios de ANDIS.

Lo que comenzó como un ataque a tiros frente a un hotel en Santa Cruz de la Sierra terminó exponiendo una trama política que atraviesa Bolivia, Argentina y Brasil.

Y Fernando Cerimedo, que durante años ejerció influencia desde las sombras, quedó ahora en el centro de una investigación que podría definir no solamente su futuro judicial, sino también cuánto poder llegó realmente a acumular detrás de los gobiernos a los que asesoró.

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